La filosofía Ikigai es un concepto japonés que se traduce como «razón de ser» y hace referencia a aquello que le da sentido a nuestra vida. El término ikigai (生き甲斐) se compone de «iki» (vida) y «gai» (valor o propósito), lo que, como ya mencionamos, se traduce como «razón de ser» o «motivo para levantarse cada mañana».
Se basa en cuatro pilares fundamentales: lo que amas, en lo que eres bueno, por lo que te pueden pagar y lo que el mundo necesita.
Esta filosofía ha sido aplicada en diversas áreas, incluyendo el desarrollo profesional, ayudando a las personas a encontrar una vocación alineada con su propósito de vida.
El concepto de Ikigai tiene raíces en la isla de Okinawa, Japón, una de las zonas azules por ser una de las regiones con mayor esperanza de vida en el mundo. Los habitantes de esta isla atribuyen su longevidad y bienestar al hecho de vivir con propósito.
Aunque la noción ha existido por siglos, en las últimas décadas se ha popularizado en el ámbito occidental como una herramienta para la orientación profesional y personal.
Se dice que proviene de las enseñanzas budistas y del concepto de «wabi-sabi», que valora la belleza de lo simple y lo imperfecto. A lo largo del tiempo, los japoneses han utilizado el ikigai para encontrar satisfacción en su vida cotidiana, enfocándose en lo que realmente les da sentido, en lugar de solo perseguir el éxito o la riqueza.
A diferencia de la visión occidental del éxito, que muchas veces se mide en términos de logros materiales, el ikigai está más relacionado con el equilibrio entre pasión, vocación, misión y profesión. En Okinawa, por ejemplo, las personas no suelen jubilarse en el sentido tradicional, sino que siguen desempeñando actividades que les generan propósito y felicidad, lo que contribuye a su longevidad.
Con el tiempo, esta filosofía se ha adaptado a diferentes áreas, incluyendo el desarrollo profesional, la orientación vocacional y hasta la gestión de recursos humanos, ayudando a las personas a encontrar trabajos y actividades alineadas con su propósito de vida.
La aplicación de la filosofía Ikigai ha permitido que profesionales encuentren equilibrio entre sus habilidades, pasiones y oportunidades económicas, algo que también buscan los test vocacionales y la gestión del talento en el área de recursos humanos.
Los tests vocacionales surgieron a principios del siglo XX como una respuesta a la creciente industrialización y la necesidad de especialización en el mercado laboral. El psicólogo Frank Parsons fue uno de los pioneros en la orientación vocacional, desarrollando métodos para ayudar a los jóvenes a elegir carreras basadas en sus habilidades y preferencias.
Con el tiempo, estos tests evolucionaron incorporando elementos psicológicos, cognitivos y emocionales para brindar una visión más holística del individuo. Hoy en día, los tests vocacionales están diseñados para evaluar aptitudes, intereses y valores personales, con el objetivo de conectar a los estudiantes con profesiones que realmente los motiven y alineen con su propósito de vida.
Ambos enfoques buscan lo mismo: ayudar a las personas a encontrar su propósito en la vida y el trabajo. Los tests vocacionales analizan aspectos concretos como habilidades, personalidad y preferencias laborales, mientras que la filosofía Ikigai amplía esta perspectiva considerando el sentido de propósito y la felicidad.
Aplicar el Ikigai en la orientación vocacional significa analizar no solo en qué somos buenos o qué trabajo nos dará estabilidad financiera, sino también qué actividades nos llenan de satisfacción y contribuyen al bienestar de los demás.
Es aquí donde los test vocacionales pueden servir como punto de partida para entender nuestras habilidades y luego complementarse con una reflexión más profunda basada en los principios de la filosofía Ikigai.
Las empresas han comenzado a implementar estrategias basadas en Ikigai para mejorar el compromiso y la satisfacción laboral de sus empleados. Dentro de las funciones de recursos humanos, una de las más importantes es la administración de los recursos humanos, que incluye el desarrollo profesional y la alineación de talentos con los objetivos organizacionales.
Para lograrlo, los departamentos de recursos humanos pueden integrar la filosofía Ikigai en sus procesos de selección y capacitación, permitiendo que los colaboradores encuentren roles que realmente disfruten y donde puedan crecer profesionalmente.
Si estás en búsqueda de una carrera profesional o considerando un cambio de rumbo, estos pasos pueden ayudarte a aplicar la filosofía Ikigai en tu proceso de decisión:
La combinación entre los test vocacionales y la filosofía Ikigai ofrece una guía completa para tomar decisiones acertadas en la vida profesional. Mientras los test vocacionales brindan una evaluación estructurada de nuestras aptitudes e intereses, la filosofía Ikigai nos permite reflexionar sobre nuestro propósito y bienestar a largo plazo.
En Centro COVi, te acompañamos en la exploración de tus intereses y habilidades para construir un futuro profesional alineado con tu propósito de vida, descubre nuestros talleres vocacionales.
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El Ikigai se basa en cuatro elementos fundamentales que ayudan a encontrar un propósito de vida significativo:
Cuando estos cuatro elementos se intersectan, se encuentra el Ikigai, es decir, el equilibrio entre lo que disfrutas, tus habilidades, tu contribución al mundo y la sostenibilidad económica.
Los cuatro pilares del Ikigai son principios que sustentan esta filosofía de vida:
El Ikigai es un concepto japonés que significa «razón de ser» o «propósito de vida». Consiste en encontrar el equilibrio entre lo que amas, en lo que eres bueno, lo que el mundo necesita y aquello por lo que puedes recibir ingresos. Aplicar el Ikigai permite vivir con más satisfacción y dirección, ya sea en la vida personal o en la carrera profesional.
El método Ikigai es una estrategia de autoexploración para identificar el propósito de vida de una persona. Se basa en responder preguntas clave sobre pasión, misión, vocación y profesión, analizando su intersección para descubrir un camino significativo. Es una herramienta utilizada en desarrollo personal, orientación vocacional y recursos humanos para ayudar a las personas a tomar decisiones alineadas con su propósito.